Algunes hispanoparlantes lo denominan cometa. Nosotres, en Argentina, le llamamos barrilete a aquella figura deltoide convexa que, vista de manera bidimensional, es un romboide hecho con papeles de colores, que se utiliza para soñar con que lo hacemos volar. Si lo posamos sobre una rueda astrológica, en estos años y en el futuro cercano (hasta 2040), lo vemos dibujado entre cuatro signos. Pero vamos por partes.
El sextil entre Neptuno y Plutón
Plutón tarda unos 248 años y Neptuno, unos 165 en dar la vuelta al sol. Se conjuntan una vez cada 492 años aproximadamente, por lo que marcan ciclos muy profundos en la humanidad, teniendo en cuenta que son los planetas más lentos del sistema solar. Entre 1945 y 2035 estamos transitando un sextil (ángulo armónico de 60°) entre Neptuno y Plutón, que con un orbe más amplio podríamos extender sus efectos a 1940/2040, es decir, unos 100 años. Veamos fechas precisas, que marcan diferentes generaciones a su vez y, luego, les explicaré qué significa esto.

- Varios sextiles partiles entre 1950 y 1956: Plutón en Leo / Neptuno en Libra.
- Varios sextiles amplios entre 1957 y 1975: Plutón en Virgo / Neptuno en Escorpio.
- Varios sextiles partiles entre 1976 y 1986: Plutón en Libra / Neptuno en Sagitario.
- Varios sextiles amplios entre 1984 y 1995: Plutón en Escorpio / Neptuno en Capricornio.
- Varios sextiles amplios entre 1995 y 2008: Plutón en Sagitario / Neptuno en Acuario.
- Varios sextiles amplios entre 2008 y 2025: Plutón en Capricornio / Neptuno en Piscis.
- Varios sextiles partiles entre 2025 y 2032: Plutón en Acuario / Neptuno en Aries.
Veamos que la formación de estos sextiles han marcado las últimas generaciones entre el siglo XX y XXI, y cada una ha tenido una diferente expresión, considerando que ambos planetas estuvieron en signos de la misma polaridad y de elementos complementarios, como sucede en los sextiles. Sin embargo, el hecho de que la relación entre ellos sea armoniosa, no merma el poder de cada uno. Al contrario, es posible que, precisamente por ello, puedan fluir con mayor naturalidad.

La transformaciones producidas por Plutón han tenido que ver con ciclos de muerte y renacimiento de la acumulación capitalista, el poder concentrado cada vez en menos personas y el aumento exponencial del sistema financiero por encima de la economía real. Con la compañía de Neptuno, ese proceso se ha visto suavizado, teniendo en cuenta la poca claridad o la disolución de la realidad que puede dar el planeta gaseoso y helado: lo que fue la segunda guerra mundial se transformó en una guerra fría primero, y en la transferencia del poder a otros dispositivos de control más sutiles, desde la digitalización de la vida cotidiana hasta las redes sociales, pasando por ese casi invisible sistema financiero, que borró los rostros de los CEOS, convirtiendo a los líderes mundiales en convenientes empleados. De la misma manera se puede comprender a Plutón como el planeta de la muerte que, ligado a Neptuno, ha conseguido borrar los límites de las muertes: hubo un crecimiento de la expectativa de vida, pero también, fuimos a maneras más borrosas de supervivencia.
Por otro lado, Plutón también ha favorecido a Neptuno, al posibilitar que las expresiones espirituales y artísticas se masifiquen de manera más igualitaria y que las expresiones solidarias entre los pueblos se hagan más presentes. Sin embargo, también se ha socializado la pobreza, el aislamiento de las comunidades algorítmicas y el auge de las migraciones neptunianas hacia prometedores futuros inciertos.
El sextil entre Urano y Neptuno

Urano da la vuelta al Sol en 84 años, mientras Neptuno lo hace, como dijimos, en 165. El ciclo entre ambos es de 171 años y una de las últimas conjunciones fue en Capricornio, entre 1989 y 1998, lo cual caracterizó típicamente a los nacidos en los 90 como personas altamente compasivas a la vez que revolucionarias, pero también, en constante búsqueda expansionista y conquista de derechos individuales. Ahora veamos las fechas de estos planetas en ángulo armónico de 60° (sextil):
- Varios sextiles partiles entre 1795 y 1797: Urano en Virgo / Neptuno en Escorpio.
- Varios sextiles amplios entre 1853 y 1856: Urano en Tauro / Neptuno en Piscis.
- Varios sextiles partiles entre 1966 y 1968: Urano en Virgo / Neptuno en Escorpio.
- Varios sextiles partiles entre 2025 y 2027: Urano en Géminis / Neptuno en Aries.
Entre 1795 y 1797 toma auge Napoleón Bonaparte cuando lidera las campañas militares francesas en Italia, obteniendo victorias sobre Austria y sus aliados. Además, se descubre la vacuna contra la viruela. Entre 1853 y 1856, ocurre la Guerra de Crimea, se sanciona la constitución nacional argentina, y Gran Bretaña expande su influencia y control sobre diversos territorios en África, Asia y Oceanía, además de la guerra anglo-egipcia. Es importante destacar que en 1853 también se sintetiza el ácido acetilsalicílico (aspirina) por primera vez. En 1966, en Argentina, se produjo el golpe de Estado que instauró la dictadura de Onganía. Y en 1968, se produjo la Primavera de Praga en Checoslovaquia, las protestas estudiantiles del Mayo Francés y la Masacre de Tlatelolco en México.
De estos ejemplos debemos decir que se han producido en signos de polaridad negativa (tierra y agua), lo cual cobra sentido en las ansias expansionistas por tierra y mar. Urano ha dado el tinte de inestabilidad y Neptuno colaboró con la disolución y nueva constitución de fronteras. Pero en una próxima nota sobre la conjunción de Saturno/Neptuno veremos esto mejor. Tendríamos que remontarnos al periodo de finales de la Edad Media hasta el siglo XVII para observar los sextiles Urano/Neptuno en signos de polaridad positiva (de fuego y de aire) para comprender mejor el que tendremos entre 2025 y 2027.
El trígono de Urano y Plutón

El ciclo que realiza Urano con Plutón es de 140 años aproximadamente. Urano, recordemos, es el planeta que se asocia con las innovaciones tecnológicas, el espíritu revolucionario, la inteligencia y el individualismo, por lo que, en ángulo con Plutón, trae un acrecentamiento del liberalismo uraniano, pero con mayor concentración de poder. Veamos algunas fechas:
- Trígonos entre 1770 y 1773: Urano en Tauro / Plutón en Capricornio.
- Trígonos entre 1810 y 1811: Urano en Escorpio / Plutón en Piscis.
- Trígonos entre 1884 y 1885: Urano en Libra / Plutón en Géminis.
- Trígonos entre 1921 y 1922: Urano en Piscis / Plutón en Cáncer.
- Trígonos entre 2026 y 2028: Urano en Géminis / Plutón en Acuario.
Los trígonos se forman entre planetas del mismo elemento y, por lo tanto, de la misma polaridad, lo cual hace fluir la energía de manera aún mucho más propicia que entre los sextiles (como los que vimos entre Neptuno/Plutón y Neptuno/Urano).

Si observamos el trígono 1., de tierra, vemos que estas épocas marcaron la revolución industrial y la expansión colonial, pero con un clima destacadamente disrruptivo, como con los hechos de la masacre de Boston de 1770, en la que murieron varios colonos enfrentados a los soldados británicos, y en 1773, el Boston Tea Party con equivalente conflictividad, lo cual sentó las bases para la revolución independentista estadounidense. Si nos detenemos en 2., trígono de agua, la inestabilidad y las revoluciones ocurren en países de la actual Latinoamérica como las Provincias Unidas del Río de la Plata. En 3., trígono de aire, podemos vislumbrar que precisamente esos dos años coinciden con la regulación de la colonización europea sobre África (Conferencia de Berlín). En 4., nuevamente en trígono de agua, ocurrieron las huelgas patagónicas en Argentina, la fundación del Partido Comunista Chino, la hambruna en Rusia y la consolidación de la Unión Soviética. En 5., viviremos nuevamente un trígono de aire, por lo que quizás se asemeje a 3.
La cabeza del barrilete: Plutón y Urano, y Neptuno como punto medio

Entre 2023 y 2024, al sextil de Plutón al final de Capricornio con Neptuno al final de Piscis (que, como dijimos al comienzo, se mantiene en diferentes signos desde 1940 con orbes más o menos amplios) se le agregó Urano al final de Tauro. ¿Qué sucedió entre estos tres?
- El 23 de marzo de 2023 y, de nuevo, el 11 de junio del mismo año, Plutón ingresó en Acuario; luego retrogradó a Capricornio y volvió a entrar en Acuario el 21 de enero de 2024, para quedarse en este signo hasta 2043.
- El 30 de marzo de 2025, Neptuno llegó a Aries; retrogradará a Piscis el 22 de octubre de este mismo año y volverá a ingresar en Aries el 26 de enero de 2026, para quedarse allí hasta 2038.
- El 7 de julio de 2025, Urano entró en Géminis; retrogradará a Tauro el 8 de noviembre de 2025 y volverá a ingresar en Géminis el 26 de abril de 2026, para quedarse allí hasta 2032.

Neptuno, entonces, no solo forma sextiles con Urano y Plutón, sino que además, es el punto medio entre ellos, lo cual acentúa y externaliza la acción uraniana y plutoniana, como si fuese un filtro de expresión. Neptuno, de alguna manera, es un canalizador de los acontecimientos que produzca el trígono de aire entre Urano y Plutón, un filtro de expresión que, en Aries, actuará de una manera rápida, pero silenciosa; con una sociedad como masa combativa, pero por causas individuales/liberales, o como una fuerza colectiva, pero psíquicamente más contagiosa que consciente.
Por supuesto, esto será clave al momento de que los planetas personales pasen por el comienzo de Acuario, Aries y Geminis, pero habrá habrá mayor fluidez y aceleración de sucesos cuando pasen por los primeros grados de Libra: la cola del barrilete. Allí se formará un gran trígono de aire, más ese planeta que se pondrá en oposición a Neptuno, que es a la vez, el punto medio entre los otros dos, como acabamos de decir.
¿Cuándo sucedió y sucederán estos barriletes?

Existen muchos barriletes de este tipo durante la historia, entre ellos, el que marca quizás el acontecimiento más importante del siglo XX: la segunda guerra mundial. En ese caso, para el inicio de la guerra (1/9/1939 – 4:45 HL de Danzig, Polonia —Fuente: astro.com—), Urano al final de Tauro formaba un trígono con Neptuno al final de Virgo. Para este inicio, el barrilete no estaba formado perfectamente, ya que Plutón debería haberse posicionado al final de Cáncer y, en cambio, estaba en los comienzos de Leo. Lo curioso es que, al igual que, como sucedió recientemente entre 2023 y 2024, en primer lugar, Urano estuvo en los últimos grados de Tauro y, en segundo, Plutón cambió de signo y polaridad (de Cáncer a Leo, es decir, de polaridad negativa a positiva) antes que lo hicieran Urano y Neptuno, que permanecían en signos de polaridad negativa (de nuevo, como ocurrió también en 2023 y 2024). Hacia los siguientes años, la segunda guerra mundial transcurrió con el barrilete, creándose ya con Urano en el inicio de Géminis (como tendremos durante parte de 2025 y definitivamente desde 2026), haciendo un trígono a Neptuno en Libra, y con el punto medio de Plutón al inicio de Leo. Esa punta del barrilete fue más ajustada en orbe entre 1939 y 1943. Hacia el final de la guerra, Urano, que avanza más rápido, llegó al 11° de Géminis, mientras Plutón estaba en el 7° de Leo y Neptuno Rx en el 4° de Libra. De hecho, la carta de la Independencia de EE. UU. tiene a Urano en el 8° Géminis, pasando muy cerca cuando arrojaron las 2 bombas atómicas en Japón, el 6 y 9 de agosto de 1945, inicio del fin de la guerra.

Tengamos en cuenta que este ejemplo tiene la formación de una cabeza de barrilete que nunca fue partil entre los tres, ya que es algo difícil que suceda entre estos planetas, los más lentos del sistema solar. Además, la concepción de lo atómico está ligada intrínsecamente con Plutón como arma de destrucción masiva y es este planeta el que fue punto medio de los otros dos en esta cabeza de barrilete.
Pero veamos fechas en las que la cabeza del barrilete fue con Urano y Plutón, pero con Neptuno como punto medio. Como veremos, ya está ocurriendo y ocurrirá en los próximos años:
- 11/2/479: trígono partil de fuego entre Urano en Sagitario y Plutón en Leo, con Neptuno en Libra como punto medio (orbe amplio).
- 11/5/996: trígono partil de aire entre Urano en Acuario y Plutón en Libra, con Neptuno en Sagitario como punto medio (orbe amplio).
- 3/3/1000: trígono partil de agua entre Urano en Piscis y Plutón en Escorpio, con Neptuno en Sagitario como punto medio (orbe amplio).
- 18/7/2026: trígono partil de aire entre Urano en 4° de Géminis y Plutón en 4° de Acuario, con Neptuno en 4° Aries como punto medio partil.

Las fechas que nos sirven de antecedente son, como podemos observar, ocurridas en el inicio y la mitad de la Edad Media, y con orbes amplios, teniendo en cuenta que son solo una referencia de un trígono que sí es partil entre Urano y Plutón, pero con un Neptuno que no logra serlo: solo se aproxima. Sin embargo, la siguiente, en 2026, sí lo será y entre los tres planetas, algo que quizás sucedió solo antes de Cristo. Pero volvamos a la primera de estas fechas: ocurre en plena caída del Imperio Romano de Occidente, lo cual es símbolo de la disolución neptuniana que permite la apertura a un nuevo período extremadamente revuelto y que da origen a la Edad Media desde el punto de vista de la periodización tradicional. En el propio año 479 ocurrió un terremoto de magnitud 7.0, que sacudió el norte del mar Egeo, con un tsunami que lo sucedió y que, a la vez, protegió a la ciudad de Potidea de una invasión persa. Con Neptuno en Aries, los terremotos son más frecuentes o se tornan de mayor dimensión, como estamos observando en 2025 mientras el planeta está en este signo.

Entre el año 996 y el 1000 tuvimos a un Neptuno en Sagitario, con un Urano, pasando de Acuario a Piscis, y un Plutón, moviéndose de Libra a Escorpio. Además de dejar atrás la Alta Edad Media y con innovaciones agrícolas de por medio que mejorarían la producción y distribución de alimentos, la época se caracterizó por el mito de El Terror del Año 1000, ya que en Apocalipsis 20:7-8 se ha dicho:
Cuando se hubieren acabado los mil años, será Satanás soltado de su prisión, y saldrá a extraviar a las naciones que moran en los cuatro ángulos de la tierra, a Gog y a Magog, a fin de reunirlos para la batalla; el número de los cuales es como la arena del mar.
El fin de milenio causaba terror, pero la época también mostraba alta convulsión por las abultadas invasiones. Precisamente poco registro se tiene de la Alta Edad Media en comparación con los siguientes periodos y la Antigüedad. A diferencia de lo que uno podría sospechar, los planetas en aire de ese periodo (antes de ingresar en agua) más un Neptuno en Sagitario quizás simbolizaron mayor erosión y dispersión de la sociedad y de su historia, que una capacidad clara de comunicación y registro para el futuro.
El barrilete partil de 2026 y su contexto

Como dijimos, el 18 de julio de 2026 se formarán dos sextiles y un trígono partiles todos entre los tres planetas transpersonales. Esto es extremadamente extraordinario. Pero además, a este evento se le sumará Júpiter en el 3° de Leo, a solo un grado de ser también partil, opuesto a Plutón en Acuario, en trígono a Neptuno y en sextil a Urano: definitivamente este barrilete no solo actuará a niveles mundiales, trazando los rumbos de las épocas actuales y futuras, sino que acrecentará la condición de lo exótico, lo religioso, lo extranjero, lo dogmático y lo espiritual, que se exprese a través de altas figuras de poder, porque al trígono de aire se le sumará un trígono de fuego entre Aries y Leo.
Desde 2023 hasta parte de 2025 y, luego, desde 2026 hasta 2040 tendremos este trígono y los sextiles formando esa cabeza de barrilete, cuya cola será activada por los planetas que pasen por Libra.
Es importante recordar que, desde la antigüedad y hasta la fecha, la astrología mundana (mundial, social, etc.) se basaba en la carta de la última conjunción Júpiter Saturno, porque aún los planetas transpersonales (o transaturninos) no se habían conocido. Si tomamos esa última conjunción, sabemos que se produjo en el 0° de Acuario, en el año 2020 y con un cambio de elemento, como fue el de aire, ya que veníamos de 200 años de conjunciones Júpiter Saturno en signos de tierra. Esta conjunción fue activada en 2022 por el primer ingreso de Plutón y, en abril del mismo año, tuvimos la conjunción de Júpiter con Neptuno en Piscis. En el mismo 2022 se inició la guerra de Rusia y Ucrania y, en 2023, ya con Plutón, Neptuno y Urano formando sextiles en signos de polaridad negativa (de tierra y agua), vimos el inicio del genocidio palestino. En ambos ejemplos, los conflictos estaban latentes desde mucho antes, pero se llevaron al extremo bélico y, en el caso de Palestina, ahora, a la completa deshumanización, provocada por el sionismo ocupante, llamado Israel.
A su vez, para la 2° entrada de Plutón en Acuario en 2023, tuvimos el boom de las IA (surgió Chat GPT) y, para el ingreso de Urano en Géminis en 2025, ya con los transpersonales en signos negativos o masculinos (de fuego y de aire), una guerra comercial causada por Donald Trump, quien precisamente es un geminiano con Urano en Géminis (recordemos que Géminis es el signo del comercio).

Al momento de escribir esta nota sabemos (casi con certeza) que se reactivará la guerra entre Israel y los países que considera enemigos en sus ansias expansionistas para el Gran Israel. No solo ya la ha provocado con Irán, sino que los focos de tensión están también en, por lo menos, Lïbano y Yemén. Pero no solo este pseudopaís tendrá relevancia (en, quizás, su propia desaparición), sino que China y Rusia serán clave.
Por otro lado, algo que dejaremos para una nota aparte será el hecho de que el 20 de febrero de 2026 se producirá la conjunción de Saturno con Neptuno en Aries, que ya están técnicamente en conjunción en 2025. Acá solo recordaremos que estas conjunciones se han producido en momentos clave como la Revolución Rusa o la Caída del Muro de Berlín . Y no solo será importantísima porque sucederá en un signo cardinal, sino porque se da en el 0° de Aries, el punto más importante de la astrología y que refiere al este u Oriente. Pero agreguemos que, como dijimos antes, Neptuno conjunto ahora con Saturno será el punto medio de la cabeza del barrilete que se conformará.
Hablaremos de ello prontamente, pero mientras tanto, dejaré fechas claves acá:
- 30 de marzo de 2025 (8:58 HL): Neptuno entra en Aries.
- 4 de julio de 2025 (18:33 HL): Neptuno retrograda en el 2° de Aries.
- 10 de diciembre de 2025 (9:23 HL) Neptuno arranca directo en el 29° de Piscis.
- 25 de mayo de 2025 (10:35 HL): Saturno entra en Aries.
- 13 de julio de 2025 (1:07 HL): Saturno retrograda en el 1° de Aries.
- 28 de noviembre de 2025 (00:51 HL): Saturno arranca directo en el 25° de Piscis.
- 20 de febrero de 2026: cambio planetario con el ingreso y conjunción de Saturno y Neptuno en 0° 45’ de Aries (la última vez que ocurrió en Aries fue en el marzo de 1703; en ese caso, en el 11°).

