En el signo de exaltación de Mercurio se producirá la tercera retrogradación de este planeta en 2023 y, por lo tanto, focalizará su energía en la fuerza de trabajo humano. Desde nuestra organización diaria hasta nuestra higiene y descanso tendrá que ser corregida y replanteada a partir de este Mercurio retrógrado en Virgo desde el 23 de agosto (21°) hasta el 15 de septiembre (8°).
En este 2023, los Mercurios retrógrados se vienen dando en signos de tierra, por lo que la economía, el trabajo, la imagen pública y toda forma de materialización de nuestros proyectos, deseos y vínculos se ponen en cuestión, para corregir qué pensábamos y decíamos, y cómo nos movíamos. Ya desde el 3 de agosto comenzará la sombra pre-retrógrada, por lo que se vivirán cuestiones relacionadas al trabajo y la salud que quizás nos alteren el orden diario, para que este sea revisado.
Pero además, este Mercurio en particular hará hincapié en el alcance de nuestros pensamientos y acciones en torno a los horarios que establecemos para nuestra organización diaria, las responsabilidades que asumimos y hasta nuestra consciencia como trabajadores: no es casualidad que comienza a retrogradar cuando aún está Venus retrógrada en Leo, que ha realizado un camino de examinación de cuánto vale todo lo que creamos, con nuestro sistema laboral y con nuestros vínculos.
Horóscopo
La Carta de inicio de Mercurio retrógrado en Virgo 2023 tendrá una oposición partil entre la Luna en Escorpio y Urano en Tauro, haciendo ambos un aspecto benéfico al propio Mercurio, por lo que, caben esperar acontecimientos sorpresivos, especialmente en forma de noticias que nos transmitan. Esto impactará de lleno en el tercer decanato de los signos fijos (Tauro, Leo, Escorpio y Acuario) y podrán esclarecer ciertas cuestiones ocultas, ordenándolas y analizándolas mejor.

Los signos mutables son quienes se sentirán más influenciados, ya que dos de estos signos son regidos por Mercurio (Géminis y Virgo) y los otros dos (Sagitario y Piscis) lo vivirán en tensión: es posible que se vean alteraciones en sus formas de pensar y de moverse, y que ciertas expresiones de su identidad y consciencia no puedan ser manifestadas con fluidez.
Además, a estos, se les suma la presencia de Saturno en Piscis que tensiona al primer decanato: hacia el 15 de septiembre que es el final de la retrogradación, podrán vivir situaciones de pesadumbre, exigencias laborales u otras circunstancias limitantes.

Para los signos de tierra (Tauro, Virgo y Capricornio) y de agua (Cáncer, Escorpio y Piscis), especialmente para el tercer decanato, este tránsito será benéfico gracias a la presencia de los grandes trígonos y sextiles entre Plutón en Capricornio, Neptuno en Piscis, Urano en Tauro y Marte en Virgo, porque fluirán las grandes ideas, las acciones decididas y un gran empoderamiento transformador para su vida, especialmente en el final de la retrogradación.
Para el segundo decanato de los signos Aries, Leo, Libra y Acuario, el tránsito de Mercurio retrógrado puede no influenciarles tanto, a menos que tengan planetas o puntos en Virgo. Sin embargo, sí manifestaron gran energía y atractivo hacia el final de la retrogradación de Mercurio, lo cual puede hacerles expresar física y comunicacionalmente sus deseos más claramente.

