El expansivo, benefactor, liberal y visionario Júpiter acaba de entrar en el signo de Tauro (el 16 de mayo de 2023) y se quedará hasta el 25 de mayo de 2024. Júpiter en el signo de Tauro es “todo, mucho”, ya que acrecienta los sentidos para percibir la belleza y el valor de las cosas, las ganancias, el autoestima y el merecimiento, y la cantidad y calidad de lo que disfrutamos. Por eso es que también incrementa los excesos, como la alimentación, el sueño, los gastos, etc.
Su entrada, quizás, está poco clara, porque el pasado eclipse de Sol en Aries se produjo en el 29°50’ y, por lo tanto, tocó parte del primer grado de Tauro. Es el primer planeta en entrar en este signo después de ese eclipse y aún estamos con esa energía y con la del eclipse de Luna en Escorpio.
Fechas para encontrar sentido

En 2019, Urano entró en Tauro (previamente, lo hizo durante pocos meses en 2018) y comenzó a transformar por completo el espíritu taurino (también produjo cambios de vida radicales en Escorpio). Luego, en 2021 y 2022, los eclipses se produjeron en Tauro y Escorpio (porque es en donde están transitando los Nodos Lunares), por lo cual, estos signos fueron afectados sobremanera y, además, Acuario y Leo. Y esto no solo se intensificó por los eclipses, sino por la cuadratura de cierre entre Urano en Tauro y Saturno en Acuario. Esa cuadratura viene, a su vez, de la oposición que se produjo entre 2008 y 2011. En 2011 y 2012 Júpiter también transitó el signo de Tauro, por lo que podés rememorar qué características tuvieron ese/esos años en tu vida y, así, transpolar lo que será, en parte, 2023 y comienzos de 2024.
¿Qué sucederá mientras Júpiter esté en Tauro?

Apenas ha ingresado, realizó la primera cuadratura partil de nuestras vidas a Plutón en Acuario, quien, a su vez, está empezando a oponerse a Marte en los últimos grados de Cáncer y que se ajustará cuando Marte ingrese en Leo el 20: esta “cuadratura en T” es muy potente a nivel socioeconómico y político, y trae una reactivación de grandes transferencias de riquezas a los capitalistas que ya habían acrecentado sus ganancias desde el 2020.

A nivel individual, produce un excesivo control, individualismo, manipulación y mucha posesividad, tanto con los objetos como con las personas. Este exceso de ambición puede aparecer en une misme o en personas relacionadas, especialmente quienes tengan planetas o puntos al final de los signos cardinales o al principio de los signos fijos.

El 1 de junio, Júpiter se conjuntará con el benéfico Nodo Norte y, para la Luna llena en Sagitario del 6 de junio, comenzará a realizar un sextil con Saturno en Piscis, que marca un ciclo beneficioso a largo plazo, y que conecta las emociones colectivas y la creatividad, y con el sentido de valor material taurino. Esto será muy benéfico, a niveles generales, para los signos de agua y de tierra.

Desde el 4 de septiembre hasta el 30 de diciembre, Júpiter retrogradará en los primeros grados en Tauro y hará que las cuestiones de valor, desde el autoestima hasta la economía, mermen su potencia y que la lentitud taurina sea demasiada. Los últimos meses de 2023 tendrán mucha conflictividad marciana, por lo que es necesario aprovechar hasta la retrogradación de Júpiter y los primeros meses de 2024, cuando arranque directo.

Hay que hacer una salvedad: en abril de 2024, Júpiter y Urano se conjuntarán y, a nivel socioeconómico puede producir una nueva revolución y alza de las criptomonedas, al igual que otra transformación enorme del sistema económico y climático (el ciclo Júpiter Urano se inició en 2010: para recordar).

