(Escrito y grabado en 2022)
¿Escuchaste hablar de Mercurio retrógrado? ¿por qué cuando aparece este fenómeno se siente como que las cosas van a salir mal? ¿Qué hace este planeta para provocar sucesos que nos alteran la vida?
Mercurio es el planeta de nuestro sistema solar que está más cercano al Sol. Su recorrido alrededor de él es de unos 88 días, es decir, de casi 3 meses. Pero no transita de manera directa en todo ese recorrido sino que, durante unas 3 semanas, está retrógrado. ¿Qué significa esto? Significa que, desde el punto de vista de la tierra, desde el de nosotros los humanos, pareciera que el planeta retrocediera por donde pasó y fuera en dirección contraria a la que iba.
Repasemos algo de la mitología grecorromana

Mercurio o Hermes, el dios alado, era el encargado de comunicar los mensajes de los dioses. Su hermano era Apolo, el Sol, y era considerado el más importante en el Olimpo después de Zeus, padre de ambos. Mercurio era inquieto, activo, astuto y muy inteligente, capaz de utilizar su retórica para convencer a los demás y, por esto, fue considerado el dios de los mercaderes, el de la transacciones, el de los ladrones y el de comercio. Apolo, mientras tanto, era intocable e inalcanzable, temido por los demás, fuerte y bello y, por esto, representa a la razón, las artes y la verdad.
En la astrología, Mercurio es el planeta regente de Géminis y el encargado de llevar los mensajes, poner las palabras, armar los discursos y relacionarse con los demás, a partir de lo que el Sol ha pensado, creado y hecho consciente.
Pero entonces, para la astrología ¿qué pasa cuando Mercurio retrograda?

Al recorrer los pasos que ya transitó el planeta, al irse “hacia atrás” en ese recorrido, los procesos mentales se vuelven hacia el pasado, no hacia el futuro; se puede decir también que se vuelven más hacia adentro, reflexivos, y no tan hacia afuera, declarativos. Por lo tanto, puede suceder que nuestros pensamientos se dificulten, que nos olvidemos de las cosas, que estemos más desconcentrados y que, en nuestras comunicaciones, haya malentendidos, equivocaciones y fallas. Por eso es que se recomienda que no hagamos planes a largo plazo durante este período o que, al menos, leamos bien la letra chica al firmar contratos o hacer transacciones, especialmente comerciales.
También, durante las 3 semanas en las que ocurre este evento, las comunicaciones y los procesos mentales se vuelven muy agudos en la revisión de lo que hacemos. Por eso, es un momento excelente para repasar y corregir cómo hemos organizado nuestras actividades, nuestro trabajo y lo que hemos hablado con los demás.

