Astrología antimeritócrata, anticapitalista y antipatriarcal


Inicio de año: luna nueva en Aries 2023

Diseño de portada: Ignacio M. Cometto

El 20 de marzo de 2023 inicia la temporada Aries con la entrada del Sol en este signo y con el equinoccio de otoño en el hemisferio sur y el de primavera en el hemisferio norte. Al día siguiente, el 21, también entrará la Luna allí y formará la luna nueva en el grado 0°. Con Mercurio a 5 grados de Aries y Neptuno a 5 grados del final de Piscis, tendremos una luna nueva muy mental y emocional a la vez. Será una primera luna nueva en Aries, porque este año habrá una segunda, y con eclipse. El día 23 Plutón hará su primera entrada en Acuario, ciclo que será fundamental para los próximos 20 años.

La lunación está regida por Marte en Géminis haciendo sus últimos pasos, pero tensionando a esta luna nueva (a los 28°, en cuadratura): será un inicio de año que cambie por completo las cosas, que desate lo que estaba detenido y que provoque alteraciones en el ánimo y en las sensibilidades. Sin embargo, también habrá culminado tanta sensibilidad disolutiva de Piscis que, hacia los próximos años, habrá que estructurar y resolver, ya que Saturno ya ha entrado en ese signo el 7 de marzo.

¿Qué implica este arrebatado conjunto de eventos?

  • que el clima enardecido y enrarecido desembocará en resoluciones, para bien o para mal.
  • que se culmina lo que ya estaba terminado, para bien o para mal.
  • que se inicia algo con muchísima fuerza, pero que quizás no se quiere iniciar. Más aún, no se sabe qué es lo que se inicia, pero se presiente.
  • que se activa el deseo de realizar algo que sea duradero, no superficial, no impulsivo, no ciego, algo poco común para Aries y, mucho más, para Marte en Géminis (Marte empieza a hacer trígono a Saturno nuevamente). 
  • que se activa el deseo de recibir: el merecimiento, el autoestima, la ganancia económica correspondiente al trabajo que realizamos, no menos (Venus estará conjunto al Nodo Norte en Tauro).

Horóscopo para los signos (ver imágenes)

Para el tercer decanato o para quienes tienen el ascendente al final de los signos mutables (especialmente para Géminis y Piscis) y para el primer decanato o para quienes tienen el ascendente al comienzo de los signos cardinales (especialmente para Aries), esta lunación será muy tensa, pero provechosa. Les obligará a moverse en una dirección diferente a la que estaban transitando, pero también, sabiendo qué era lo que debía pasar y, quizás, dándoles un alivio al abandonar el camino anterior.

Para el segundo decanato o para quienes tienen el ascendente a la mitad de los signos de fuego y aire, este comienzo de año astrológico les traerá vitalidad, grandes oportunidades y nuevas perspectivas en el horizonte.

Para el tercer decanato o para quienes tienen el ascendente al comienzo de los signos de aire y para el primer decanato o para quienes tienen el ascendente en el comienzo de los signos de agua, será un inicio de año de gran trabajo, responsabilidad y solidez, encaminado a la construcción de sus futuros y deseos.

Para el primer decanato y para los ascendentes al comienzo y de los signos de tierra y agua, Saturno y Venus traerán una gran activación del deseo y repararán aquello que se venía trabajando desde el año pasado. Hay nuevas motivaciones y recuperación del autoestima, así como solidez en las relaciones. También habrá una gran sanación espiritual, física y mental, aunque la economía o los vínculos con hijes y grupales estén tensionados.

Para el segundo decanato y para los ascendentes a la mitad  de los signos de tierra y agua, continuará la transformación física, psíquica, espiritual y mental que ya venían realizando en anteriores lunaciones.

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